Los azulejos de cerámica, reflejo de nuestra historia

Los azulejos de cerámica, reflejo de nuestra historia

Al ver la venta de azulejos en Chamartín (Madrid) no podemos olvidar que estamos contemplando un espectáculo proveniente de hace milenios que nos ha identificado frente a Europa durante los últimos siglos. Los primeros tipos de azulejos nacieron en Asiria, Babilonia y Persia y llegaron a Europa a través de Al-Andalus con la conquista musulmana. Tras la Reconquista, los azulejos se convirtieron en el símbolo de la nueva cultura mudéjar cristiana que había heredado técnicas y materiales de sus antiguos ocupantes.  

Cuando vemos los azulejos de Azulejos Saorín estamos observando la posmodernidad de una costumbre que construyó monumentos tan notables como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada o las impresionantes torres mudéjares de Teruel. Los azulejos también mantienen gran popularidad en Portugal y es que este elemento decorativo ha sido la gran aportación decorativa de la Península Ibérica al resto de reinos europeos, especialmente a la República de Venecia y a la de Génova, reinos de comerciantes que llevaron nuestros productos a todos los rincones de la Tierra.

La venta de azulejos en Chamartín es heredera directa de estos comerciantes y de los alfareros de Triana (Sevilla) y Granda. Aun con los medios de producción de hoy en día, los motivos decorativos árabes se han mantenido y la cerámica sigue dando frescor en los meses más calurosos como hacía antaño. Un patio o un baño con azulejos es la mejor manera de honrar nuestra historia con un elemento útil y bonito que reconcilia la estética con la practicidad. Los azulejos son un reflejo de nuestra historia y mantienen intacta nuestra identidad.